El talento en la sociedad del cansancio

El “todo es posible” de los jóvenes presenta riesgos de autoexplotación que atentan contra el desarrollo del talento y la creatividad.

Esta forma de concebir la vida por las nuevas generaciones en relación a que “todo es posible”, nos muestra una bandera roja de alerta sobre los riesgos que acarrea este exceso de positividad donde los mandatos internos pueden llevar a una suerte de autoexplotación de los individuos, tal como lo plantea el filósofo coreano Byung-Chul Han en su libro “La Sociedad del Cansancio”.

Nos plantea la diferencia de nuestra sociedad del Siglo XXI de la positividad respecto de la época inmunológica de rechazo a la otredad, a lo extraño.  La Sociedad disciplinaria de la negatividad, que constaba de hospitales, psiquiátricos, cárceles, cuarteles y fábricas, ha dado paso a una Sociedad de gimnasios, torres de oficinas, bancos, aviones, centros comerciales y laboratorios genéticos.

Hoy vivimos en un sistema dominado por lo idéntico. La violencia es de la positividad, que resulta de la superproducción, el superrendimiento o la supercomunicación. Esta violencia que llama neuronal se manifiesta en la fatiga y la asfixia ante la sobreabundancia. Las enfermedades neuronales como la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad o el síndrome de desgaste ocupacional definen el panorama patológico desde comienzos de este siglo.

Hemos pasado de la negatividad del deber del mandato a la positividad del poder sin límites. Mientras que la sociedad disciplinaria generaba locos y criminales, la sociedad del rendimiento produce depresivos y fracasados.

El poder eleva el nivel de productividad obtenida por la técnica disciplinaria, no habiendo una ruptura en este sentido.

El sujeto del rendimiento está libre de un dominio externo que lo obligue a trabajar o incluso lo explote. Es dueño y soberano de si mismo. No está sometido a nadie sino a sí mismo. La supresión de un dominio externo no conduce realmente hacia la libertad. Es la libre obligación de maximizar el rendimiento. El exceso de trabajo y rendimiento se agudiza y se convierte en autoexplotación. Víctima y verdugo ya no se diferencian en una suerte de libertad paradójica.

Este exceso de positividad se manifiesta también como un exceso de estímulos, informaciones e impulsos. La estructura de la atención y la administración del tiempo se modifican hacia el multitasking y, a la vez, la percepción queda fragmentada y dispersa.

A veces se interpreta al multitasking como una habilidad única del ser humano, lo cual es erróneo ya que los animales salvajes ejercen esta técnica de atención para la supervivencia. Así la sociedad humana se acerca al salvajismo.

La falta de contemplación profunda, que fueran necesarios para los logros culturales de la humanidad, lleva a un acelerado cambio de foco en diferentes tareas, fuentes de información y procesos. Y no se admite el aburrimiento profundo que sería importante para un proceso creativo.

Y lo más peligroso es que esta sociedad del rendimiento esta convirtiéndose en la sociedad del dopaje con el uso de sustancias, reduciendo la vitalidad a la mera función y al rendimiento vitales. La contracara de este proceso es que la sociedad del rendimiento y actividad produce un cansancio excesivo. Este cansancio es violencia porque destruye toda comunidad, toda cercanía, es un cansancio a solas, del yo sin mundo.

Handke, citado en este texto, diferencia este cansancio del cansancio fundamental, que inspira, deja que surja el espíritu porque se refiere al “no hacer”. Se afloja la atadura de la identidad. Se alcanza un estado de sosiego contemplativo. 

Pareciera que entre las correcciones que habría que hacerle al “carácter” de la humanidad esta el fortalecimiento del elemento contemplativo.

En un estudio realizado el año pasado en México y España por BMC Innovation Company, se observó en las nuevas generaciones que trabajan los conceptos arriba descriptos sobre el vivir para rendir y las autoexigencias de que nada alcanza, la culpa de poder hacer más, las frustraciones por las exigencias, mortificación por no dar en la talla del ideal, impotencia por un mandato de felicidad y bienestar infinitos.

Más allá de los síntomas y patologías de depresión que se registran.

Algunos emergentes:

  • 6 de cada 10 profesionales en México han sufrido Burnout
  • 50% de los encuestados desearía hacer más de lo que actualmente hacen
  • 40 millones de mejicanos padecen insomnio
  • 10 millones de mejicanos padecen depresión 
  • 31% de los españoles dice terminar tareas pendientes o responder a llamados y correos después de la jornada laboral y durante el fin de semana
  • 64% de los españoles siente que está atrasado en las tareas pendientes
  • 73% de los españoles siente que tiene menos tiempo libre
  • 18% aumentaron en 10 años los casos de depresión en el mundo.
  • Desde el 2000 los españoles han triplicado el consumo de antidepresivos
  • Miedo a ser mediocre aparece en las conversaciones
  • El prestigio de estar ocupados también fue mencionado

Ver videos del estudio en

Qué podemos hacer para mitigar estos riesgos y aspectos muy negativos del desarrollo del talento en las organizaciones

Algunas ideas, que algunas marcas están utilizando en sus campañas:

  • Quitar complejidad, simplificar
  • Revalorizar la zona de confort, tiempo y dignidad
  • Inside-out. Propiciar lazos, comunidad, otredad
  • Jugar con la rebeldía y el humor. Jaquear estereotipos.
  • Aprender a fluir. Disfrutar del error
  • Momentos para perderse

Ver videos en 

Las nuevas tecnologías pueden ayudar a facilitar la organización de la vida diaria de trabajo de las personas y mejorar sus tiempos personales.

Ver video en https://youtu.be/JuWOUEFB_IQ

El tipo de liderazgo que ejercemos también tiene un impacto directo en el bienestar organizacional y nos puede ayudar a mitigar los efectos de la sociedad del cansancio

Frente a la pregunta si se debe hacer cargo una organización de la felicidad de sus colaboradores, Ignacio Fernández nos dice que No porque la felicidad es personal. 

Pero las empresas pueden crear estructuras de efectividad, articular procesos y facilitar las condiciones que fomentan el bienestar.

La Felicidad organizacional es una corresponsabilidad entre empresa y colaborador.

La Felicidad organizacional es la capacidad de una organización para ofrecer y facilitar a sus colaboradores las condiciones y los procesos de trabajo que permitan el despliegue de sus fortalezas individuales y grupales, para conducir el desempeño hacia metas organizacionales sustentables, construyendo un activo intangible difícilmente imitable que genera ventaja competitiva.

Ya hay organizaciones saludables que han desarrollado una gerencia de felicidad que se ocupa del bienestar de las personas.

Pero el punto de partida es la transformación de un modelo de liderazgo firme, cercano y habilitador, la construcción de relaciones confiables y poner en práctica la positividad que es la clave del florecimiento humano. 

Mi experiencia me indica que debemos ir migrando de un modelo de liderazgo top-down jerárquico a un modelo de redarquía y relaciones horizontales.

El desempeño extraordinario de las personas es un emergente colaborativo y relacional.

El autoconocimiento y la gestión de las emociones son aspectos clave en la transformación personal de las personas que ejercen roles de liderazgo. 

Tuve el placer de compartir una estimulante conversación con Enrique Simó en el Foro Espíritu de Humanidad en Patagonia el año 2018. 

Ver video en 

Enrique ayuda en España a ejecutivos de empresas a potenciar su autoliderazgo a través de la práctica del mindfulness. Aprender a reconocer pensamientos, emociones, optimizar el uso de la energía, enfocarse en lo importante y gobernar la mente, desarrollando la maestría personal en los líderes.

Es importante que como líderes con propósito observemos como están nuestros colaboradores y brindar desde nuestras compañías el bienestar que hoy todos necesitamos. Esto sin duda redundará en mejores resultados cuantitativos y cualitativos en la gestión empresarial como un todo. Y esto es a largo plazo lo que asegurará nuestra sustentabilidad.

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